Tango

"Bergoglio y el Tango"

El Papa tanguero

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Letra : Eduardo Aníbal Lozano - Música : Tito Ferrari (Santiago Grammático)



El Pontífice Tanguero 

El Papa TangueroNuestro Cardenal Argentino Jorge Mario Bergoglio, se convirtió en el Papa Francisco, el primer latinoamericano y jesuita en la historia de la Iglesia. 


Escudo de armas


Ex basquetbolista, ex bailarín aficionado del Tango aunque con una fuerte inclinación por la Milonga, entusiasta de las películas de Tita Merello y del neorrealismo italiano.


Ama el tango

 

Emblema PapalEl Papa Francisco bailaba Tango en su juventud. "El Tango es algo que me agrada muchísimo. Es algo que me sale de adentro. Mis preferidos como cantantes son Carlos Gardel, Julio Sosa y Ada Falcón, que después se convirtió a monja", confesó este bonaerense en su biografía,


Jorge Mario Bergoglio
(Buenos Aires, Argentina, 17 de diciembre de 1936) 

          



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El Papa y el Tango 

Por Carlos Hugo Burgstaller El Papa tanguero

Todos estamos de acuerdo que el Tango nació bailado o para bailar, sin embargo difícil sería encontrar los nombres de aquellos (hombres y mujeres) que fueron dándole a esta danza sus primeros pasos.

También podemos coincidir en que la suma de las inspiraciones de aquellos anónimos bailarines fue dando forma a ese vuelo quebrado entre el cuerpo y el alma que es el Tango bailado. Poco a poco alguno de ellos fueron puliendo esos pasos primitivos elevándolo a una categoría que bien podríamos llamarla profesional. 

Y es muy posible que, en el recuerdo surja el nombre de José Ovidio Bianquet, “El Cachafaz”, para muchos el más grande. Sin embargo los cortes y las quebradas de “El Cachafaz” no alcanzaron (aunque paseó su talento por Europa) las cumbres del éxito y la popularidad que si logró Casimiro Aín, “El Vasquito”, en aquel continente.

En aquel barrio de Buenos Aires que aún se llamaba La Piedad, Casimiro Aín aprendió a bailar de muy pequeño al  compás de los  organitos callejeros. De su padre, un vasco lechero, heredó el apodo. Su capacidad para el baile le permitió formar parte de la trouppe del célebre payaso Frank Brown.

Junto a su esposa Marta comienza a presentarse en teatros porteños hasta que los festejos del Centenario (1810-1910) le traen el éxito y el reconocimiento definitivo para convertirse en profesional. Un nuevo viaje a Europa en 1913 lo lleva acompañado por Vicente Loduca, Eduardo Monelos y Celestino Ferrer. Otra historia comenzaba a escribirse.

El año 1930 es del retorno definitivo a la Argentina donde actúa unos años más falleciendo un 17 de octubre de 1940,  había nacido  el 4 de marzo de 1882, tenía apenas 58 años. Pero a esta altura de la nota debo confesar que el recuerdo de Casimiro Aín es sólo una excusa para referirme a otro tema que bien podemos llamar: 

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El Tango y la Iglesia 

Creo que todos hemos escuchado aquella historia sobre el Papa (luego veremos cual) que pidió que se bailara frente a él un Tango  para emitir su juicio y que fue Casimiro Aín el encargado de hacer la demostración. A medida que uno va adentrándose en esta historia descubre que fueron tres los Papas que intervinieron: Pío X (1903-1913), Benedicto XV (1914-1922) y Pío XI (1922-1939). Sin embargo esto provoca algún tipo de confusión, no pudieron ser los tres, ya que en una sola oportunidad Aín bailó ante el Papa. 

Pues veamos:

Historia 1 

El Papa Tanguero

 
Comencemos por el relato que hace Nestor Pinzón en su nota “Casimiro Aín” publicada en Internet. Según este  autor la historia  no pasa de ser una leyenda ya que nunca fue debidamente comprobada. El primero de febrero de 1924 y por iniciativa del entonces embajador argentino ante el Vaticano, Don García Mansilla – muy preocupado por disipar las nubes de inmoralidad que rodeaban al Tango para la iglesia- logró que Casimiro Aín bailara frente a Pío XI (1922-1939) bailara el Tango Ave María de Canaro. En esa oportunidad la compañera de “El Vasquito” fue la bibliotecaria de la embajada, una señorita de apellido Scotto; el Tango elegido fue ejecutado en un armonio.

Pinzón se basa para decir que sólo es una leyenda en base a la investigación que realizó el musicólogo Enrique Cámara, catedrático de la Universidad de Valladolid y con muchos años de residencia en Italia. Cámara recorrió la hemeroteca del Vaticano, sin encontrar referencia al hecho. Sin embargo Pinzón afirma en su nota que el mismo Aín relató ese encuentro en un reportaje que le hicieran a su regreso de Italia. Ese reportaje, realizado por el periodista Abel Curuchet en una publicación del 21 de marzo de 1923, fue reproducido en la revista Tango y Lunfardo Nº 34 dirigida por Gaspar Astarita.

 

Historia 2

El segundo testimonio llega de la mano de Guillermo Bosovsky quien extrajo los datos de una nota, de autor  anónimo, titulada:  “Gloria y ocaso de El Cachafaz y de El Vasco Aín”. Y en esa nota se sostiene que Aín bailó frente al Papa Benedicto XV (1914-1922)

 Casimiro Ain

Historia 3

Horacio Salas en su “Tango. Una historia definitiva” habla de Pío X (1903-1914), y allí relata que muchos prelados habían criticado abiertamente las connotaciones sexuales que contenía el baile. Encabezaba estas críticas el arzobispo de París. Según este relato de Salas, Pío X no encontró pecaminosa la danza aunque recomendó reemplazarla por la Furlana, danza de origen Véneto que había conocido en su juventud.

 

Historia 4 

El mismo Horacio Salas traza un relato, un poco diferente, en su libro “El  Tango”. El  sostiene que los arzobispos de París, Cambray y Sens, junto al obispo de Poitiers, rechazaron el Tango desde sus respectivos púlpitos y que le fue encargada a la Santa Congregación de la Disciplina de los Sacramentos, analizar el problema. 

Los oscuros y pecaminosos orígenes del Tango ponían en jaque al pensamiento de la Iglesia. Fue entonces que a  principios de 1914  el Papa Pío X (1903-1914) se encargó de juzgar, personalmente, los peligros del Tango. 

Lo que llevó a intervenir al Papa fue explicado en la edición del 7 de marzo de 1914 en la revista P.B.T. Allí se contó que  varios  jóvenes de la nobleza habían reclamado por la injusticia que significaba que, a causa de una disposición del Ministerio de Guerra Italiano, la oficialidad del reino no pudiera participar de la danza (el Tango en los próximos festejos del Carnaval). 

Fue así que a instancias del Cardenal Merry y del Val, el príncipe A. M. (¿?) y su hermana, - según P.B.T.- fueron recibidos por el Pontífice en audiencia privada y lo bailaron en su presencia. El papa no condenó el Tango pero sí se burló de una moda que “0bliga a sus esclavos a bailar una danza tan poco divertida” y recomendó, en cambio, la furlana (una danza campesina surgida a comienzos del ochocientos). 

La prohibición a los oficiales se mantuvo, el Papa no se sumó explícitamente a la censura castrense italiana lo que fue  tomado como  una tácita aprobación. De todas maneras en Buenos Aires circulaba una letrilla que sostenía:

 "Dicen que el tango es una gran languidez
Y que por eso lo prohibió Pío Diez..."

 

Historia 5 Papa Tanguero

el último relato para esta nota, pertenece al libro de José Gobello, Brevísima historia crítica del Tango, y que me parece la más clara y completa.

Gobello relata, al igual que Salas, que los obispos franceses fustigaron severamente al Tango cuando este hizo  irrupción en París. Y al igual que los escritores argentinos Lugones, Larreta e Ibarguren, los Obispos consideraban al Tango un baile lascivo y obsceno. 

Ahora, coincidiendo con el relato de Salas para 1914 algunos jóvenes romanos habían comentado con el Cardenal Merry de Val,  que les habría gustado bailar el Tango pero no lo hacían porque los Obispos enseñaban que era pecado (aquí no hay referencia al decreto del Ministerio de Guerra Italiano).

De Val le comentó al Papa y éste sintió deseos de ver bailar un Tango para formarse una opinión. La presentación estuvo a cargo de dos jóvenes de la aristocracia romana (hermano y hermana) que bailaron frente al Papa algo parecido al Tango, pues era una danza purificada por un famoso maestro de baile romano, el profesor Pichetti. Al Papa le pareció que el Tango era aburrido y aconsejó a los jóvenes bailar la Furlana. Pío X nunca se pronunció en contra del Tango y sostiene Gobello, que aquella letrilla, para él inventada en España y no en Buenos Aires, y que decía:

-“Dicen que el tango es una gran languidez 
Y que por eso lo prohibió Pío Diez...”  - es mentirosa.

A pesar de que el comentario de Pío X solo hizo referencia a lo aburrido que le pareció bailar Tango, la mala fama del  Tango persistió  en Europa. Tanto que que diez años después, otro Papa, Pío XI (1922.1939*), quiso tener su propia experiencia. Y aquí aparece otra vez el embajador argentino Daniel García Mansilla (como también cita Pinzón) quien fue el encargado de presentar a la pareja de baile al Papa. García Mansilla era embajador ante el Vaticano en 1914 pero no había participado en aquella presentación ante Pío X.

Hecho los arreglos correspondientes el 1 de febrero de 1924, a las 09,00 de la mañana, ingresó Casimiro Aín en la  Sala del Trono  acompañado por la señorita Scotto, que sería su compañera de baile y que ya no era bibliotecaria como en el relato de Pinzón sino traductora de la embajada Argentina. La pareja bailó el tango Ave María, cuyo título no hace referencia a la Virgen sino que se refiere a la interjección castellana de Ave María! que denota asombro o extrañeza.

Hacia el final del baile, Aín improvisó una figura que colocó a la pareja de rodillas frente al Papa. Luego Pío XI se retiró  de la sala sin hacer ningún comentario.

Para finalizar reproduzco el texto del comunicado (Gobello) de la Junta de Historia Eclesiástica dependiente del Episcopado Argentino, con relación al juicio que el Tango merecía de la iglesia firmado por su presidente Guillermo Gallardo y su secretario Fray JoséBrunet, cursado a la Academia Porteña de Lunfardo el 3 de noviembre de 1967: Papa tanguero

T  enemos el agrado de dirigirnos al señor Presidente de la Academia Porteña de Lunfardo, en respuesta a la solicitud dirigida a la Junta Histórica Eclesiástica Argentina con fecha de 2 de octubre, sobre si existió una prohibición eclesiástica formal del Tango, o si la Santa Sede o la autoridad eclesiástica local condenó ese baile y que carácter revistió la condena, en caso de haber existido, le manifestamos no tener conocimiento de prohibición expresa alguna sobre el particular ya que bajo el aspecto moral, tanto éste como los de su género se hallan comprendidos en los principios generales de la moral”.

El mayor mérito de Aín fue pasear el Tango por Europa, principalmente París y Roma, y su viaje a aquel continente  (que antecedió a  "El Cachafaz" en 4 años) fue decisivo para que el Tango conquistara el mundo.



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Poema lunfardo para Francesco 


Decíme vos, che, Bergoglio quién te nominó pa’ Papa
batí por Dios si Jesús intercedió ante su viejo.
Vos tenés la rea estampa que Discepolín creó
la misma que Homero vió, y el payador de la Pampa.

Parlá en latín con los gringos y en lunfardo con los reos,
que el canto del benteveo sobre el lomo de los toros
mancuse de todos modos: tu trajinar con los pingos
como Gardel, que era gringo; tus veleidades tangueras
con cortes y con quebradas; y tu Santo que en el fóbal
fue un cura que se apodaba Lorenzo, y en Boedo estaba
-un barrio fenomenal-.

Balconeando directrices de San Ignacio apostaste
en defender la moral que estaba como en corral
y por eso te jugaste la partida sin matices:
¡a una sola carta envido, al pobre ayudo y convido!
Baten que Dios convino en proclamarse argentino,
por eso creó a Gardel y a Evita, con mucho tino,
a Fangio le dio cartel, a Diego mano bendita
y a Messi en agua bendita lo bautizó goleador.papa futbol

A vos Bergoglio te puso de gaucho para el rebaño,
pa’ impedir que le hagan daño con pensamientos obtusos
los maulas que con dinero arremeten contra el pobre
-afanándoles los cobres que gana con su sudor-
como negando valor al pan que dará a sus hijos
el mismo que Dios bendijo y el malandra con sus vicios
de furcador insolente -guante blanco e indolente
le arrebata con codicia- pa’ conseguir con astucia
guillando en maniobra sucia su cabalete a la gurda.

Tené cuidado ¡dequera!del gárrulo, mancusador
que en la primera ocasión sin “arzobispo” ni “cabra”
caloteará sin rubor al belinún farabute.
Y ayudá a los poligriyos que forman el sabalaje
da lo mismo que sea grela o el cusifai sea garabo
que cuando aprieta la hambruna no elige rubio ni bruna,
haiga sol, esté la luna labre surcos con su arado
haga fiaca o esté en vela da igual, el que se desvela
pensando en su triste sino, que el que solo piensa en vino
y al palenque ata su pingo del boliche los domingos.

Yo no te quiero esgunfiar pues que te estriles no quiero,
vivimos momentos fieros y vos sabrás comprender
que solo pido porfiar para un camino emprender
con amor y con justicia; que se acaben los corruptos
ladrones que en modo abrupto promueven vida ficticia
actuando con estulticia.

Cortesía: Pampeando y Tangueando

 

Algunos términos lunfardos:

MANCUSAR: Hablar / BALCONEAR: ver, observar / BATIR: decir, delatar / MAULA: cobarde / AFANAR: robar / MALANDRA: delincuente / FURCADOR: ladrón (utiliza la maniobra de ‘furca’, del it. horca) / GUILLAR: robar dinero con engaños / CABALETE A LA GURDA: bolsillo lleno / DEQUERA: advertencia ¡cuidado! / GÁRRULO: charlatán / ARZOBISPO: cortafrío / CABRA: palanquita / CALOTEAR: robar, estafar / BELINÚN: papanatas, tonto / FARABUTE: informal, insignificante// alcahuete, / POLIGRIYO: hombre pobre / SABALAJE: conjunto de gente de baja condición social (de “sábalo”, pez de carne poco apreciada) / GRELA: mujer / CUSIFAI: persona innominada (de la conjunción de “coso” y el it. “fai”) / GARABO: hombre / FIACA: desgano / ESGUNFIAR: fastidiar / ESTRILARSE: enojarse.

Cortesía: Pampeando y Tangueando


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