Tango

"Manual de Tango para Caballeros"



Manual de Tango para Caballeros
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 Reconocimiento

El siguiente aporte es trascripción de la nota publicada en la Revista ArgenTango, la muy buena revista internacional de Tango, cuyo Director Comercial es el Licenciado Marcelo Castelo, a cuya pluma se debe este artículo.Manual de Tango

Lo compartimos en la inteligencia de que mucho está por hacerse en este aspecto para que nuestras  milongas no den el lamentable espectáculo que a veces dan, con pistas complicadas por la falta de educación (milonguera y de la otra) de algunos de los asistentes. 

Como bien explica el autor, los códigos milongueros forman parte de la cultura tanguera. Y si continúa el  proceso de licuación de las convenciones que dan encanto y marco al baile, estaremos mutilando un legado del cual muchos argentinos estamos orgullos.

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Manual para Tangueros

  

Baile y algo más

No hubo en la historia de la humanidad, una expresión popular que ofreciera una reflexión tan profunda acerca de la condición  humana.

El escritor Ernesto Sábato lo dice al comienzo de su ensayo Tango, discusión y clave (1963): Un napolitano que baila la tarantela lo  hace para divertirse; el porteño que se baila un Tango lo hace para meditar en su suerte (que generalmente es grela [disgrazia]) o para redondear malos pensamientos sobre la estructura general de la existencia humana.Manual de Tango

Tango es baile, que te permite descubrir la musicalidad de tu cuerpo, una posibilidad de comunicar a través del abrazo las emociones dictadas por la música.

Como dice el sociólogo Julio Mafud las letras de Tango son un imprescindible manual de sociología. A principios del siglo XX encontramos payadores que escribieron tangos y milongas para denunciar injusticias y para desmentir que un tema musical tiene que ser un elemento de entretenimiento sin contenido político y social alguno.



Se dice que bailar Tango es "caminar con firulete". 

Esta definición ilustra el espíritu del baile sin demasiada teoría, pero como en cada compás siempre se mueve un pie, o sea, si en un  compás se desplaza un pie, en el siguiente deberá desplazarse el otro, se asemeja a caminar. El Tango posee amplias posibilidades coreográficas, constituyendo un espectáculo de singular belleza visual. 

Es importante diferenciar el baile coreografico del improvisado. En el primero, prima la habilidad de los bailarines, generalmente  profesionales, que danzan en la búsqueda de un espectáculo. El baile amateur, donde las figuras no obedecen al armónico resultado de ensayos previos sino que tienen a la improvisación como protagonista, busca lucimientos personales en pos del real espíritu del Tango: la seducción. 

El "firulete", que en este caso se refiere a los pasos que la pareja realiza como muestra de destreza para adornar el baile y seducir,  es el detalle que transforma el Tango en un vistoso espectáculo. El Tango no es un baile que pueda realizarse de forma individual, tiene a la pareja como unidad básica e indivisible. 


La mujer seduce y el hombre conduce.Manual de Tango

Es el hombre el que cobija a la mujer y la sostiene, la dama se desenvuelve en todo el baile bajo el amparo del mismo, rompiendo el  equilibrio para recostarse sobre su pecho. La actitud de entrega de la mujer la deja en una posición de dependencia y el que manda es el hombre: él decide cuándo, dónde y con qué velocidad se generan los movimientos.

La tarea de la mujer no es, sin embargo, menos importante: ella debe acompañar la propuesta e interpretar a su compañero en un  juego de seducción donde la fragilidad y delicadeza de su desempeño tienen un papel preponderante. Esta relación es la base del Tango. 

Las variantes que el Tango permite hacen necesaria una comunicación fluida y unívoca entre los bailarines. Ya sea en la  improvisación como en la cuidadosamente ensayada coreografía, cada pareja crea su propio código de comunicación. Comúnmente, la mano derecha del caballero es la que toma a la mujer por la espalda y con la que generalmente se indican los giros y movimientos hacia adelante. Manual de Tango

Con la mano, el hombre "acomoda" la espalda de la mujer indicando el movimiento de rotación que debe realizar. Cuando el hombre presiona con los dedos, indica un giro en sentido contrario a las agujas del reloj; por el contrario, cuando la presión es realizada con la parte baja de la palma, se indica un giro en el sentido de las agujas del reloj. 

Una presión de la mano atrayendo a la mujer le indica que inicie un movimiento hacia adelante. La mano izquierda y los hombros son los utilizados para indicar desplazamientos laterales y retrocesos, y también acompañan las rotaciones. Un dato importante a considerar es la tonicidad del brazo libre (derecho de la dama, izquierdo del caballero). Manual de Tango

El brazo debe poseer tonicidad, esto es, ofrecer resistencia pero manteniendo la flexibilidad, así se hace  posible que el hombre use  como palanca, como extensión del cuerpo el brazo derecho de la mujer para indicar un desplazamiento lateral (si el mismo debe realizarse hacia la izquierda del hombre, podrá apreciarse su utilidad y si se pretende que sea hacia la derecha podrá observarse la importancia de la tonicidad). 

La tonicidad de los brazos también es importante a la hora de indicar un retroceso a la mujer: si existe  firmeza el avance del hombre  tendrá un natural acompañamiento hacia atrás de la dama, si los brazos están flojos se la "llevará por delante".

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 Ser Caballero, a pesar de todo

Queridos amigos de las milongas y la vida. He visto con gusto todo lo escrito previamente por ustedes en este tema.Manual de Tango Rescato un  planteo que hace San Pascual Bailón, que refiere a mujeres que antes de salir a bailar deberían saber hacerlo aceptablemente, por lo menos.

Esto que plantearé, espero con ello no molestar a las damas. Tiene que ver con las dificultades que solemos hallar los  varones  durante nuestra estadía en un recinto, pretendiendo disfrutar de un buen Tango y bien bailado.

Así nuestra vista se irá dirigiendo a recorrer las caras femeninas que aparecen sentadas, entre distraídas, conversando, junando  de reojo, fijando su vista hacia el sector masculino esperanzadas en ser invitadas a la pista. Un mosaico de posibilidades, que seguro hallamos en cualquier milonga de Buenos Aires y casi seguro en otras ciudades argentinas y del mundo.

Los Códigos indican que la invitación es mediante una señal desde donde el varón está sentado o parado, conocida como "cabeceo"  (nada que ver con el Fútbol). Esto es, se trata de "ese cabeceo" o la invitación desde cerca en forma notoria.

Manual de TangoEntonces el acercamiento puede darnos diferentes sensaciones. Una mujer esbelta, bien plantada y pinta de  buena milonguera,  capaz de seguir todo lo que el varón le sugiera con su abrazo; o la otra, cuando la percanta se acerca y nos damos cuenta que viene tensa, que se para cerrando las puntas de su calzado.... Ahí te quiero ver. 

La dama resulta durísima, sus rodillas salientes indican que habrá que cuidar su estabilidad, su abrazo  colgándose del cuello y  tratando de hundir nuestras vértebras tratará de derrumbar nuestro intento de buen postura.

Y ni te cuento si se trata de hacerla caminar bien y dentro del compás. Porque se nota que un 70 por ciento (qué generoso que soy) de mujeres que salen a bailar Tango, poco, poquito y nada de saber caminar. En pocos minutos, uno habrá sentido que ha trasladado un pesado lavarropas, aunque no sea gordita.Manual de Tango

Pensar que todavía la camarera no dejó en nuestra mesa el café o la bebida que le pedimos hace media hora, y entonces uno confiado se mete en la pista,.... y se encuentra con mujeres así. Incluso, sin ninguna gotita de rubor suelen decir que son admiradas por su baile... y uno va pensando, hoy sí que hice "fierros"... mientras la columna vertebral, las cervicales están medio reventadas.

Manual de TangoNi te cuento los "timbos", que llegaron lustraditos y relucientes, pero tras esa tanda tan "placentera" han quedado más pisoteados  que cucaracha en cocina limpia. Pero uno es caballero, sonríe, agradece y acompaña a la dama a su lugar, mientras el "otro yo" se está diciendo..., quédate pegada a la silla y tomá clases de baile...

Más, en homenaje al otro porcentual menor, reconozcamos cuando llega a nuestro abrazo esa dama tierna,  sensual, capaz de  pisar al compás, con entrega, enarbolando el sentimiento y el abrazo como uno lo espera. Entonces sí, placer total, aunque dure una tanda, aunque sean los tres minutos con la música que nos gusta, fundidos en el abrazo justo, en el entendimiento de las pausas, la cadencia, el juego tanguero tan particular que puede unir por ese lapso a una pareja, aunque quizás nunca más vuelvan a encontrarse. Manual de Tango

Ahí la caballerosidad brota de manera espontánea, porque el varón ha tenido disfrute bailando un Tango (Vals ó  Milonga) con la que  sabe. Y por suerte las hay, gracias a Dios. Volverá por supuesto a mirar hacia esa fémina con el deseo intenso de repetir ese abrazo... hasta que las velas ardan.  -   

Texto del Lic. Marcelo Castelo  
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