Tango

"Ese, que llaman Tango"



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Ese que llaman TangoLa vida me fue llevando por varios y diferentes ritmos.

Fui alegre y feliz amiga de la Cumbia; compañera y seguidora de mi Folklore, e ilusionada novia de los Boleros.
Pero…eso sí: siempre primero celosa y amante fiel de “ESE que llaman TANGO”.

Siendo muy pequeña, quedé prendada a una voz, fue en una esquina porteña donde Argentino cantó, me dejo muy intrigada con aquello de “Jamás lo vas a saber”.

Al tiempo llegó a un club de mi pueblo el tanguero más elegante, recuerdo cantó “Que me importa tu pasado”.

Saliendo del escenario, acarició mis cabellos, yo no sabía qué cosa era el pasado, cuando aprendí a conjugar verbos me dí cuenta que en el presente y futuro, él sería el ideal de galán que tendría para toda la vida.  Era Julio aquel Varón.

Cierta vez observé los músicos de una orquesta, me llamó la atención un gordo, se notaba que entrecerraba los ojos para dar paso a su inspiración, era un Señor llamado Troilo que tocaba el Bandoneón.

Ya siendo adolescente, había fiesta familiar en casa de los abuelos, el baile se armó en el patio, donde las baldosas gastadas: “Reían por no llorar”.  Fue al compás de “Taquito Militar”, donde mi tío de prepo me hizo pasear por el patio, enseñándome a marcar el ritmo de la “Milonga”.

Mi padre que no podía ser menos me dijo: “Así se baila el tango”; me tomó por la cintura como medio de costado y al compás de “Cambalache”, tuve que bailar cruzado, haciendo ochos y quebradas, y después de tantos cortes al final una sentada.

Cuando ya mareada, el cansancio me venció, mientras dormía soñé que yo era Tita, tenía la pollera cortona, y quién sabe en qué bulín porteño, cantaba con toda mi voz “Arrabalera” y también “Se dice de mi”.

Aunque parezca mentiras, estando lejos de aquí, tomé mate con Don Osvaldo Pugliese, me fue dejando “Sin lagrimas” contando sus “Remembranzas”

Terminamos riendo junto a su esposa con cierta anécdota, del hotel en que pararon cuando estuvieron en mi pueblo hacía ya muchos años: (hacía tanto frío en el lugar que tuvieron que dormir los músicos y ellos con los trajes y zapatos puestos).

Hoy escuchando al Polaco siento que acaricia mi ilusión mientras me canta “Malena”, “Sur”, o también “Naranjo en flor” De Tango
También en algunos ratos, mientras “Fumando espero” que la vida siga pasando, me escapo con los poetas, tomo café con Gagliardi, mientras muy cerquita a mis oídos Carriego recita versos que llegan al “Pobre corazón mío”.

Mientras escucho a Cacho, recuerdo que una vez fui “La novia de un viajante”.
Quedó mal parado aquel, cuando lo dejé solo a causa de esa “mala” costumbre de “Cacho de Buenos Aires” como le pasó al cantor.

En aquel viejo balcón, donde el viajante atorrante, me batió que me quería, de mil colores florecieron los malvones y desde el tapial que estaba en frente sonreían las glicinas, mirándonos cómplicemente. 

No hace mucho, “Lo he visto con otra”, en el cruce fugaz de nuestras miradas, sus pupilas me dijeron que… “Sus besos fueron míos”. Recordé las “Mentiras” de muchos años atrás, los dejé solos en la “Media luz” del lugar y entre la brisa me fui taconeando despacito “Una tarde gris”, “Al compás del corazón” soportando mi “Amargura” para nunca más volver a ver lo que la vida trató de enseñarme y yo no quería aprender.

Esta noche amigos míos corrió sangre de arrabal, cuando ya creía que tenía las venas secas de tanto andar.
Pero todavía puedo y quiero, tener la sonrisa que la vida un día me quiso quitar.

Me parece ha llegado el momento, para que no todo parezca tan triste de condimentar la existencia con un poco de “Azúcar, pimienta y sal”, “Volver” alguna vez a mi “Buenos Aires querido”, sentir allí la presencia de Carlos cantando “El día que me quieras”.

Aunque con un poco de vergüenza “Me da pena confesarlo”, “Mano a mano” hemos quedando, y si algún cantor o autor se me ha olvidado, en la cuenta de algún otario si quieren lo van cargando como decía el Zorzal mientras lo iba cantando.
Hoy… “Voy llegando a los 50” , ¿punto y coma de la vida?.

Creo me queda mucho para seguir MILONGUEANDO.

ANA ESTER MARINO
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Lo Llaman Tango! 


Por alguna razón, lleva ese nombre...
Y tal vez, haya sido necesario...,
porque nació silvestre
y fue creciendo solo, proscrito,
refugiado en la clandestinidad de los prostíbulos.

Fue una mezcla de adioses y de olvidos,
de amores contrariados y de esquinas,
que se montó en el silbido dulzón del laburante
y desde el fondo mismo del suburbio
fue subiendo sensual, irresistible,
hasta alcanzar sublime esa utopía 
de ser parte del alma de su gente.

Le llaman TangoUtópica razón nacida en la bohemia
de bares olvidados y de barrios perdidos.
Fecundada semilla del vals del inmigrante
en la esclava cadencia del candombe orillero,
que guardaban nostalgias de tanta lejanía.

Y se fue haciendo así,
en la agonía del luto y las distancias,
entre el amor, la tristeza y la alegría
Y  plasmó para siempre, con voz enronquecida,
en viejos diapasones y en teclados gastados,
su destino final de letra y melodía.


Por alguna razón, lleva ese nombre...
Por alguna razón, lo llaman TANGO

 http://mariposasazules.escribirte.com.ar/12396/lo-llaman-tango-(11-de-diciembre-dia-del-tango).htm

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