Tango

"Tango y Drogas"

Tango y Drogas


Tango y DrogasEl Tango parece ser el producto cultural más auténtico del Río de la Plata.

En él se funden el culto al coraje de los antiguos criollos con la nostalgia sensiblera de los nuevos inmigrantes. 

Pero el Tango no es meramente un género musical; como producto espontáneo de una cultura marginal y marginada resulta plausible tomarlo como indicador de toda una forma de vida, de una constelación de valores y pautas sociales.

Ahora bien, en este sentido, es decir, tomándolo como símbolo, el Tango no ha representado siempre las mismas pautas sociales. Quiero decir: si bien su origen es marginal, no toda su trayectoria lo es. 

El Tango que expresa marginalidad hay que buscarlo antes de 1930.

Tango y DrogasNo casualmente la primera ley que penaliza el consumo de drogas en Argentina es de 1926. Entonces las ilícitas pasaron a ser cocaína y morfina, de cuyos paraísos artificiales el tango dio testimonios desde 1916 -con Maldito tango de Luis Roldán- hasta 1934 con Corrientes y Esmeralda de Celedonio Flores. 

En el primero de esos poemas cantados, la empleadita seducida y abandonada por un joven milonguero confiesa que "fui entonces a la cocaína / mi consuelo a buscar". 

En el segundo, que cierra el primer período de inspiración dionisíaca del género, "curdelas de grapa y locas de pris" (cocaína) son emblemas de la famosa esquina porteña.

Lado oscuro de la ley

Tango y DrogasEl prolongado exilio (25 años) de las letras venenosas del territorio tanguero, está comprendido por la penalización del consumo de las antaño pintorescas cocó y morfina. 

El mentado caso de Los dopados (finalmente, Los mareados) evidencia la presión judicial y clerical ejercida entonces (de la década de 1940 a la de 1950) sobre la difusión masiva de referencias a drogas ilícitas.

La dictadura que derrocó a Perón ratificó la ilegalidad del consumo con el mismo rigor dedicado a que la gente se olvidara del "tirano prófugo". En ambos casos, el resultado fue negativo. 

En 1962, un tango pateó el tablero hablando de los venenos prohibidos, pero ahora sin bacanes ni milonguitas, cuya esclavitud hubiera que lamentar. Bronca (Batistella), en versión de Edmundo Rivero, denunciaba: "Se trafica con la droga, la vivienda, el contrabando". 

Tango y DrogasSu versión radial fue censurada por el presidente de facto José María Guido. Pero a partir de la década de 1960, otros géneros musicales (rock, blues, pop) eran los que solían incursionar en el tema tabú, casi siempre en clave. Las ilícitas de turno -aparte de cocó y morfina- ahora eran la marihuana y el ácido lisérgico. El Tango, pese a su renovación musical, seguía fiel a la exclusiva celebración de los venenos lícitos (tabaco, alcohol).

Paradójicamente, fue en la dictadura de Juan Carlos Onganía que la ley (17.567/'68) cambió, penalizando sólo la tenencia de cantidad superior a la de consumo personal. Entre juristas liberales y curialescos asesores, convencieron al general golpista de que los adictos eran "enfermos" y por tanto dignos de compasión antes que de cárcel. 

En la década de 1970, aquella ley fue reemplazada por la 20.741, que también penalizó el consumo.


ARTE Y CULTURA • CULTURA

Una pequeña historia para compartir: 

El Tango y las Drogas…

11/01/13 | En esta entrega, Walter Ércoli explica la relación que existió históricamente entre las sustancias y el género.

http://www.diarioandino.com.ar/diario/2013/01/11/una-pequena-historia-para-compartir-el-tango-y-las-drogas/

Algunos creen y otros afirman que las drogas, son una parte más del oficio del “rock”.

Tango y Drogas Esto puede ser porque la mayoría descubrimos o reconocemos en esas letras una temática de adicciones y vicios. Sin embargo, las drogas como la cocaína y la morfina, entre otras, están presentes en la sociedad por lo menos desde 1910  y  el Tango  no fue ajeno a ese acontecimiento

Uno de los primeros ejemplos fue el Tango “Los dopados”, que era solo instrumental hasta que a pedido de Aníbal Troilo, Enrique Cadícamo le agrega letra, pero le cambia el nombre y de “Los dopados” pasa a ser “Los mareados”. Podemos encontrar  claras menciones a las drogas en los siguientes versos…“Rara… como encendida te hallé bebiendo linda y fatal… Bebías y en el fragor del champán, loca, reías por no llorar… Pena me dio encontrarte pues al mirarte yo vi brillar tus ojos con un eléctrico ardor, tus bellos ojos que tanto adoré…” la descripción de “rara”, “como encendida” “tus ojos con un eléctrico ardor”, mostrarían que más allá de los efectos del champán, la mujer está bajo el efecto de la cocaína…
Tango y Drogas
 En el Tango “A media luz”, los versos describen un lujoso prostíbulo de los años veinte situado en “Corrientes 348…segundo piso ascensor”… “Los domingos, tés danzantes, los  lunes, desolación, Hay de todo en la casita, almohadones y divanes, como en botica, cocó”. Hace referencia a las boticas (las farmacias) donde se podía comprar cocaína ya que no era una droga ilegal. O sea que en el prostíbulo se conseguía cocaína.

En 1926 Manuel Romero escribe los versos de “Viejos Tiempos”… y deja un poco en claro que antes de 1910 los hombres se drogaban sólo con Tabaco y Alcohol…cuando dice…”Eran otros hombres, más hombres los nuestros / No se conocía cocó ni morfina”

Tango y Drogas Recordemos que la penalización del consumo de drogas en la Argentina empezó en el gobierno de Marcelo de Alvear (Asumió en 1922) pero en julio de 1924 promulgó la Ley 11.309, reprimiendo con prisión “de seis meses a dos años” al farmacéutico que “venda o entregue o suministre alcaloides o narcóticos sin receta médica”; en julio de 1926 promulgó la ley 11.331que comprendía ahora también a quienes “tengan en su poder las drogas a que se refiere esta ley y que no justifiquen la razón legítima de su posesión”.

Después del golpe de estado de 1930 En la presidencia de Ramón Castillo, su ministro de Educación Gustavo M. Zuviría aplicó el canon civilizador a la “barbarie” entonces la censura del lunfardo fue paralela al de las drogas en las letras de los Tangos.

Esta censura le abrió el camino a la década del cuarenta para que sea la de “oro del tango”, dándole paso a  Hornero Manzi, José María Contursi y Cátulo Castillo y a las orquestas legendarias  y  clubes llenos de  milongueros, el tango en ese momento dejo a tras su origen marginal y paso a ser popular…

Pero no sólo las letras, fueron muchos los cantantes y músicos que lamentablemente padecieron las drogas, uno de los ejemplos más significativos es el de Aníbal Troilo y su adicción al alcohol y a la Cocaína.Tango y Drogas Walter Ercoli


“El Tango No Para…”

Programa radial declarado de interés municipal por el HCD de Villa La Angostura
En apoyo a la difusión de Nuestra Cultura

Idea, Produccion y Conduccion Walter Ercoli



Varias son las creaciones en las que distintos autores hacen referencia, de diversas maneras, a sustancias alucinógenas. La droga como metáfora y en su forma de alusiones literales.

Tango y DrogasUn trabajo referencial de alta categoría documental fue el que realizó Anibal D’Auría con el titulo "Tango, marginalidad y drogas", en el que analiza puntillosamente las alusiones literales a las drogas y también su empleo metafórico que no es poco. 

En suma, determina el papel protagónico de las drogas en el imaginario cultural de la marginalidad que antes de 1940 expresaba el tango. 

En El taita del arrabal, de Manuel Romero se recrea la historia de un compadre temido por los hombres y buscado por las mujeres, que con origen de suburbio llegó raudamente a la vida nocturna y farandulera del centro.

El tipo se afrancesa, luce corbata, se hunde en el vicio y a la postre muere humillado y con violencia mostrando que su derrumbe resultó tan rápido como su ascenso. “Pobre taita, cuantas noches/bien dopado de morfina / atorraba en una esquina/ campaneao por un botón…” Tango y Drogas

La droga, en estas composiciones, constituye un indicador del ascenso social.

En Micifuz, de Enrique P. Maroni y en Noches del Colón, de Roberto Cayol la droga asume idéntico papel. 

Es signo de poder económico y exquisitez social y de refinamiento. 

En Micifuz se lee “El hijo de un farabute,/el changador de la esquina,/ dopado con cocaína,/ pero si es para no creer…” 

Y en Noches del Colón: “Los paraísos del alcaloide/ por olvidarla yo paladeé./ 

http://www.tangocity.com/tangopedia/9576/El-Tango-y-la-droga.html


Tango y Drogas"El tango y la droga" contiene más de cien textos de Tangos y Milongas que refieren a diversas sustancias. 

Los hay de las primeras décadas del siglo XX y también los hay de principios del siglo XXI, por lo que podemos decir que abarca cien años de cultura rioplatense que, directa o metafóricamente, ha dialogado con el consumo desde la pluma y la voz de artistas populares ampliamente reconocidos.

Son Tangos que no se dedicaron a encubrir la presencia de drogas lícitas e ilícitas con su descripción de efectos, sus retratos de consumidoras y consumidores, sus guiños con los vicios, conformando una poética de la droga que entró por los oídos de varias generaciones.

El libro devela con placer y sorpresa, propone verso lunfardo contemporáneo (Tangos Drogos de Marcel García), además de un glosario que hermana la jerga de la droga con el lunfardo de todo los tiempos. 

Un libro revelador y entretenido, fruto de una investigación. En resumen: el mundo de la poesía narco-tanguera.


“Las drogas no pertenecen ni al Tango ni al Rock, pertenecen a la miseria del hombre, nada más ni nada menos. Las drogas siempre han acompañado al hombre a lo largo de la humanidad, y habrá que lidiar con sustancias químicas lo que haga falta.”

Daniel Melingo.


“Era otra ceremonia, en el Tango la droga era un medio para poder seguir chupando, porque en realidad la mayoría de los que murieron fue por el escabio.

Cacho Castaña.


“Valorar el lunfardo es saber que nunca pasa de moda. Siempre se está reinventando. Para los poetas, ese es su mayor beneficio.”

Raúl Castro.

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