Tango


"Dr.Tango, Poeta"



Luis Alposta


Tango Poeta

 (Nacido en Buenos Aires el 30 de junio, médico, poeta y ensayista argentino. Sus poemas (traducidos al francés, inglés, italiano y japonés).

Figuran en numerosas antologías y han sido musicalizados por Edmundo Rivero, Rosita Quiroga, Osvaldo Pugliese y Juan María Solare entre otros.

Prologuista, conferencista, autor de numerosas comunicaciones académicas sobre el lunfardo y el tango y de colaboraciones varias en periódicos, revistas literarias y programas radiales.












Luis Alposta en 1981.

Datos generales
Nombre real Luis Alposta
Nacimiento 30 de junio de 1937
Origen Bandera de Argentina Bs.As., Argentina
Ocupación Médico, Poeta, Ensayista, Letrista.
Información artística
Género(s) Tango

Biografía

Egresa de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires en 1963. Durante sus primeros años de médico se especializa en Obstetricia y Ginecología. Posteriormente, es becado por la Universidad de San Pablo - Brasil – y, en 1974, por el Instituto de Geriatría de Bucarest -Rumania -, donde realiza cursos de perfeccionamiento en Clínica Geriátrica, especialidad a la que se habrá de dedicar en forma exclusiva durante veinte años.

Entre 1988 y 1989, y sin abandonar la Geriatría, realiza estudios de Homeopatía en la Escuela Médica Homeopática Argentina Tomás Pablo Paschero.

Ha publicado trabajos sobre su especialidad y sobre antropología médica.

Es autor del Primer Diccionario de Homeopatía (1993).

Entre los años 1951 y 1952 da a conocer sus primeros poemas a través de un programa radial semanal, integrando la troupe Los niños actores, dirigida por Salvador Del Priore Juancho (Radio Libertad, Bs. As.).

En 1968 es designado Académico de Número de la Academia Porteña del Lunfardo, a la que estuvo unido desde su fundación, siendo el académico más joven en toda la historia de dicha institución y en la que ocupó la vicepresidencia en el año 2006.

Su estrecha amistad con el cantor Edmundo Rivero, lo vincula definitivamente con el mundo del tango. Juntos componen una serie de exitosos temas que, nacidos como poemas fueron posteriormente musicalizados por Rivero. Poema Cero (1968); El jubilado (1971); Tres puntos (1975); El piro (1975, y vuelto a grabar, posteriormente, con el nombre de El escape); Cuartetos para un ahorcado (1977), Soneto a un malevo que no leyó a Borges (1980) y A lo Megata (1981).

En 1974 conoce a Rosita Quiroga. Para ella escribe la milonga Campaneando mi pasado que fue musicalizada y grabada por Rosita a los ochenta y ocho años. Lo unirá a ella una entrañable amistad siendo, además, su médico.

En noviembre de 1976 funda la Junta de Estudios Históricos de Villa Urquiza, institución que, desde entonces, preside.

En 1977 publica su primer libro Los Bailes del Internado. Un ensayo sobre la institución del Internado y las “estudiantinas” celebradas por los practicantes de medicina a comienzos del siglo XX en Buenos Aires. En estas se estilaba que las orquestas estrenasen tangos relacionados con el quehacer médico. Este libro nos da a conocer ciento cincuenta títulos de dichos tangos.

En 1978 publica Trece Historias a Muerte (para leer de un saque) cuentos breves y humorísticos. Ese mismo año compila la primera Antología del soneto lunfardo (reeditada en 2007). Fue coautor de la obra ¿Qué me contás Buenos Aires? dirigida por Jorge Buitrón y representada en el teatro Don Passano alcanzando las cien representaciones (1978).

Geografía Intima de Villa Urquiza (1981), es un libro en el que da a conocer la razón de ser de cada uno de los nombres que llevan las calles y plazas de su barrio.

En 1984 publica un breve ensayo Acerca del dinero, en el que registra voces del lunfardo que lo aluden, incluyendo ilustrativas referencias etimológicas.

En 1985 publica Todo Rivero. Un ensayo biográfico sobre el popular cantor de tangos.

En 1986 publica su primer libro de poemas Con un cacho de nada (reedición ampliada en 2001). Enrique Cadícamo (uno de los más grandes poetas del tango) inaugura este libro con el poema Hermano Tordo a modo de presentación del autor.

En 1986 publica “El Lunfardo y el Tango en la Medicina”, con prólogo del Dr. Luis Federico Leloir.

Alposta visitó el Japón en tres oportunidades (1976, 1980 y 1981).

Fruto de esos viajes es su libro El tango en Japón publicado en 1987. Se trata de un estudio -único en la materia-, en el que nos documenta sobre la historia del tango en ese país y de quien fuera su introductor, el baron Tsunami Megata. Documenta esta historia desde sus orígenes hasta 1980, fecha en que los japoneses celebraron los cien años del tango. Fue traducido al japonés.

Ese mismo año se estrena su obra Hoy cerramos temprano bajo la dirección de Dante Liguori, en la Bodega del Café Tortoni.

En 1989 la Fundación Banco de Boston, en su Colección Cuadernos del Águila (vol. 5), publica Villa Urquiza - Sus orígenes, libro que nos habla de la historia del barrio , en el que, desde siempre, el autor vive con su familia.

Esta temática la abordará en otras publicaciones: De poetas, libros y libreros en Villa Urquiza (2004); De tangos y tangueros en Villa Urquiza (2005); Personalidades de Villa Urquiza (2005); El Tango en Villa Urquiza (2006); Mitos y leyendas en el barrio de Villa Urquiza (2006); Amores y desamores en Villa Urquiza (2007); Engaños y mentiras en el barrio de Villa Urquiza (2008).

Entelequias es su segundo libro de poemas editado en Buenos Aires en 1984. Este libro, en 1982 (entonces inédito), recibió una mención especial en el VI Concurso Literario Gemma, Aranguren (Vizcaya, España).

La Balanza de Hielo (poemas), ha sido publicado en la revista de la Conserjería Cultural de la República Islámica de Irán (Buenos Aires, 1991) y fue traducido al persa.

El profesor Xesús Alonso Montero de la Universidad de Santiago de Compostela, Galicia, fue quien organizó en abril de 1993 un primer Congreso de Poetas Alófonos en Lengua Gallega. Es decir, de poetas que usaron el idioma sin tenerlo como lengua materna. El ejemplo clásico es Federico García Lorca, quien nos dejó sus magníficos Seis poemas galegos, impresos en 1935.

Alonso Montero le propuso entonces a Antonio Pérez Prado dar con la persona indicada para llevar los poemas de Lorca al lunfardo. La elección recayó en Luis Alposta y así nació Lorca en lunfardo - edición bilingüe- (1996).

A fines de 1987 el maestro Osvaldo Pugliese le propone ponerle letra a un tango suyo. Así nace Se viene el dos mil. Posteriormente, Pugliese lo invita a escuchar otro de sus temas, y el resultado fue el tango Hoy por hoy, grabado por Beba Pugliese con la voz de Darío Vitale en 1999.

En 1998 publica La Culpa en Martín Fierro, con prólogo de Arturo Berenguer Carisomo: “... un breve y sustancioso ensayo sobre el tema de la culpa en la dramática vida del gaucho Fierro, centrada particularmente en la pelea y muerte del negro... “

Su tercer libro de poesía, Otro él fue publicado en el 2000 por Torres Agüero editor. Ese mismo año es designado Académico Titular de la Academia Nacional del Tango, en la que ocupa el sillón Tiempos viejos.

En el 2003 escribe Los 7 Pecados Capitales con música de Pascual ''Cholo'' Mamone. Una cantata porteña para dos voces, con acompañamiento de bandoneón, que incluye obertura y recitativos. Fue estrenada en el Café Varieté Osvaldo Pugliese, del Centro Cultural de la Cooperación de Bs. As. El artista plástico Norberto Pagano expuso en el estreno una serie de ilustraciones alusivas.

Del 2000 al 2005 realiza un programa en la FM 2X4 (Radio de la Ciudad) llamado Mosaicos Porteños. A diario se lo escuchaba leer sus micro-ensayos sobre temas que hacen a la esencia de la identidad porteña.

Al finalizar el ciclo publica el libro Mosaicos Porteños, una serie de meditaciones y subjetividades sobre el habla popular del hombre de Buenos Aires.

En 1998 el cantor y compositor Daniel Melingo -figura clave del pop argentino de los años 80 y actual cultor de una nueva estética del tango- incorpora uno de sus temas (El escape, de Alposta - Rivero) en su primer CD de tangos Tangos bajos. A partir de entonces, Alposta inicia la saga “del terror” musicalizada y cantada por Melingo: Tango del vampiro, Jack the ripper y Sin enroque, incluidos en el CD Ufa! (Melingo, 2000), con diseño y 23 ilustraciones del artista plástico Diego Chemes. Vendrán luego El extraño caso y De todo y para dos (Santa milonga, grabado en París, año 2004); Se lo mismo, Igualito que el tango, La maceta, El demonio del basural, En un bondi color humo y A lo Magdalena. Estos dos últimos temas fueron musicalizados por Melingo cincuenta años después de haber sido escritos por Alposta. Actualmente siguen creando nuevos temas, estando próximo a editarse en París el cuarto CD de Melingo, Maldito tango.

En el año 2004 Juan Carlos ''Tata'' Cedrón musicaliza y graba en París sus poemas Candombe para el que hasta ayer reía, Virgencita criolla, A Rosalía, Milonga de la mufiña, Tango de la luna que yira y Piove en San Telmo, poemas que han sido traducidos al francés. Posteriormente, Cedrón musicaliza su milonga ¡Ah la flauta!. Hacia fines del año 2010 edita el álbum "Godino" que incluye, además del mencionado "¡Ah la flauta!", la musicalización de los poemas "Canción de Cuna para Godino" y "El Irlandés".

Con Rubén Nazer compone Siempre la misma milonga y Como en un viejo tango; Con Rosaura Silvestre Ante un recuerdo y Canción para Noriko; con Carlos Erostarbe Soneto con bronca; con Acho Estol Frankenstein; con Orlando Gómez y Daniel Berardi El Culebrón y con Aldo Videla Chacarera lunfa, Con-jugando y A Cadícamo,

En el 2007 escribe en colaboración con José Retik un libro de diálogos sobre temas filosóficos titulado ¡Araca Lacan!

La escritora y poeta Marcela Ciruzzi ha realizado una exégesis de su obra, en diversos trabajos que han sido publicados en el diario La Capital, de Rosario.

El 22 de agosto de 2008 es designado Académico de Número de la Academia de Historia de la Ciudad de Buenos Aires.

Programas radiales

Libros publicados

Libros inéditos

Poemas musicalizados


Separador de Tangos



Por Ignacio Xurxo con aporte de Ricardo García Blaya

Tango PoetaGaleno, escritor y bardo;
un buen hijo del lunfardo
y de Corrientes angosta.

Hace mucho que Enrique Cadícamo bocetó estos versos con cariño, pero la síntesis ya es incompleta.

A su condición de médico con largo ejercicio de la geriatría, hace ya muchos años que debe agregarse algo, según él enriquecedor: es homeópata de la escuela del mítico Paschero. Incluso forma y aconseja a nuevos especialistas: sus discípulos llegaron a sumar más de cien colegas hechos y derechos.

Ni el consultorio ni la enseñanza han conseguido mitigar otras viejas devociones y, por el contrario, acumula nuevas obras literarias. Se acercan a veinticinco los libros publicados. Desde 2000 es miembro de la Academia Nacional del Tango y de la Academia Porteña del Lunfardo, a la que ingresó en el lejano 1968. Ocho años después pasó a integrar la Junta Central de Estudios Históricos de Buenos Aires, donde aporta también como Presidente y fundador del organismo similar de Villa Urquiza.

Sin embargo, a pesar de tanta actividad, el deliberado bajo perfil de Luis Alposta no se desprotege únicamente en conferencias y programas radiales. Es inocultable la calidad de sus muchas canciones que, con ritmo de tango o de milonga, pueblan el aire de nuestras ciudades. Desde "Campaneando mi pasado", compuesta con Rosita Quiroga, ha acumulado decenas de creaciones, por ejemplo siete en común con Edmundo Rivero, entre ellas "A lo Megata", tango ya clásico en Japón, país al que visitó tres veces.

También fue amigo entrañable de Osvaldo Pugliese con quien firmó composiciones en común. Día a día otros descubrieron la calidad profesional, artística y fraterna de Alposta. Uno de sus mejores exportadores es hoy el Tata Cedrón, quien grabó en París siete de sus letras traducidas al francés. También allá fue aplaudida a través del bronco Daniel Melingo la suite “del horror”, con piezas alusivas a Jack the Ripper, Drácula, Jekyll & Hyde, el Vampiro y otros próceres sanguinolentos.

Recapitulemos: médico, poeta, historiador, académico y, habría que agregar, artista plástico esporádico con obras que han merecido el alto honor de ser robadas del Café Tortoni. Además de autor teatral, viajero con tres vueltas al mundo y etcéteras difíciles de agotar.

Alposta prefiere que lo califiquen amigo, amigo de tanta gente famosa que su hogar y consultorio, en el corazón de Villa Urquiza, guarda infinidad de memoria escrita, pintada o esculpida que es historia de la propia casa, pero sobre todo recuerdo vivo de una ciudad.

¿Puede creerse que, además de la torrencial actividad del dueño, él haya creado allí tiempo y espacio para el bullicioso tránsito de una feliz y numerosa familia? La persona que en realidad “compone” todo el tiempo es su joven esposa Vicky. Las fuerzas opuestas, a veces ocultas en sus propios misterios son “los chicos”: Luis, Ignacio, Emilio y Virginia, que se escalonan entre la preadolescencia y todos los ruidos del mundo.

A pesar de todo, el doctor Luis Alposta sueña y elabora allí sus propias armonías. No cabe duda, por la cantidad y calidad de los insólitos elementos que elige y va mezclando, que la creación multiforme a la que dedica su vida es rara y ardua, pero única. Seguramente una sinfonía.

Nota de dirección:
Resulta interesante transcribir unos párrafos que hiciera nuestro querido Jorge Waisburd, en ocasión de la presentación de “Mosaicos Porteños”, uno de los libros de Luis Alposta:

«Hay que decirlo: Luis es muchos Alpostas. El médico, el vecino de Urquiza, el estudioso, el amigo, el poeta, el pibe que se esconde detrás del tordo tordillo, el coleccionista, el esposo y el padre, claro. O sea: Luis Alposta está hecho de mosaicos, todos porteños, como su libro, armado como un gran mural artístico del que surgen emociones, enseñanzas, y esa característica de los creadores que buscándolo —o sin querer—, provocan el asombro.

«Luis es el que sin prejuicios escribe con Edmundo Rivero, con el Tata Cedrón o con el rocker Daniel Melingo. El que fabrica fábulas, tangos, micros para radio o capítulos del libro con personajes de una increíble galería, que van desde “el pendejo que se ahogó en el río”, hasta el Barón Megata o el mismísimo Conde Drácula, por mencionar sólo tres».

Y también, por Waisburd, la nota que envió a la Editorial Badosa de Barcelona, por un motivo similar:

«No me asombra, pero me maravilla. No me asombra, digo, porque conozco -en parte-, la increíble, prodigiosa, generosa obra de Luis Alposta. Me maravilla, digo, porque este poeta es como un océano capaz de bañar todas las costas.

«Puede darse vuelta como una media (como intentó Serrat con Tarrés), y al mirarse por dentro reflejarnos a todos, —uno por uno—, en el espejo. El que dijo “Los mutilados y los despreciados abrieron las ventanas festejando sus alegrías. Pudieron reír sobre los libros bailando en el espacio en que las mariposas dejan huellas”.

«También, es el autor de sonetos lunfardos, páginas sueltas, mosaicos porteños a la manera de un Arlt del siglo XXI, observaciones inauditas, creatividad sin límites, porteñeza universal; todo impregnado de poesía.

«Alposta es un volcán en permanente erupción, que nos enfrenta a un abismo que de tanta poesía, a veces da vértigo».

Una confidencia final. Estaba con Federico haciendo nuestra rutina diaria de buscar y agregar contenido, cuando nos percatamos que nunca habíamos incluido la semblanza de Luis en las páginas de Todo Tango. No lo podíamos creer.

Intentamos dilucidar el motivo de tan paradójica omisión y sólo pudimos inferir, que la causa de tamaño descuido debía obedecer a la frecuencia permanente de nuestro trato - tanto en la Academia Nacional del Tango como en las charlas cotidianas que compartimos por teléfono o a través del correo electrónico -, todo lo cual, daba por sentado, que ya habíamos, largamente, superado el paso de su publicación.

Por eso me parece importante una última reflexión de nuestra parte. La obra de Luis, sus Tangos, sus poemas y su prosa, más allá del alarde lunfardesco y porteño que se le reconoce, pinta una acuarela del hombre de la ciudad, con una pluma talentosa, llena de humor y sensibilidad que son propias de un tipo inteligente y comprometido como es él.

Se anima, además, a abordar personajes insólitos y muy lejanos a la temática del género y así desfilan, vampiros, descuartizadores y hasta el mítico Frankestein, en letras plenas de gracia y originalidad.

A esto, debemos sumarle su natural disposición para todo lo que sea la investigación y difusión del Tango y su constante colaboración con nuestro trabajo.

En resumen, estamos en presencia de otro gran lujo de Todo Tango que, como la sopa de letras, mezcla dentro de una gran cacerola colmada de vida, a la homeopatía, la pintura, la poesía y los tangos. 

http://www.todotango.com/spanish/creadores/lalposta.asp

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